Hoy he llegado a Wellington.
Ha sido un viaje bastante largo, casi 4 horas, con una parada en Palmerston
North. Tenía muchas ganas porque según dicen, es una ciudad llena de vida, con
mucha oferta cultural y un puntito alternativo que mola bastante. Vamos a
comprobarlo.
Ha hecho un día buenísimo, todo el
rato en manga corta, aunque ha habido un momento en el que he tenido que sacar
el chubasquero porque se ha puesto a diluviar. Cinco minutos ha durado la
lluvia. Ha sido bastante curioso porque era justo cuando estaba bajando por la
ladera de un monte, a mí me estaba empapando y a dos kilómetros veía el sol
sobre el puerto de la ciudad. El tiempo aquí es de locos, aunque tampoco puedo
quejarme porque apenas ha hecho viento para lo que es esta ciudad.
Tras dejar las cosas en el hostel, he
salido a dar una vuelta y he ido a Mount Victoria, que está a unos veinte
minutos hacia el este desde mi alojamiento. Desde allí se tienen las mejores
vistas de la ciudad, con la visión de ambas costas. Digo esto, porque la
ubicación de Wellington es un tanto particular. Se enmarca en una bahía que
está resguardada por una gran península, muy curioso.
Pues bien, es cierto que las vistas
desde Mount Victoria son espectaculares y con sol, pues más. Pero todo el monte
está rodeado por un bosque que ellos llaman el pulmón verde de la ciudad. Y
como no puede ser de otra forma, ese bosque contiene cosas muy chulas. A mí me
han gustado estas tres:
1. Ruta con leyendas Maorís. Me ha
fascinado una especialmente, porque he encontrado bastantes similitudes con
otras leyendas de nuestra cultura. Más o menos dice así:
“Taane es el Dios encargado de
conseguir el conocimiento para llevar la sabiduría a los hombres, pero para
ello, tiene que subir al cielo y conseguir las “kete” que son las cestas del
conocimiento de la cultura Maorí.
Su hermano Whiro, envidioso de Taane,
envía unas hordas de insectos para detenerle en su propósito.
Sin embargo, Taane, con la ayuda de los hijos del dios del viento que soplan contra los insectos y los envían a la Tierra para
siempre, logra conseguir las cestas y entregar el conocimiento a los hombres”
2. Bancos con
frases célebres o dedicatorias a personas. Esta es la que más me ha gustado,
más si cabe por el lugar en el que me encuentro y de dónde proviene:
"If I
take one more step, it will be the furthest away from home I've ever been”
Traduzco:
"Si doy
un paso más, estaré más lejos de casa de que he estado nunca”
¡¡¡Me ha
encantado!!!
3. Localización
mítica de una película. Como no podía ser de otra forma, en este bosque se
rodaron varias escenas de “El señor de los anillos”. En particular las
correspondientes a la primera parte de la trilogía cuando los Nazgûl persiguen
a los Hobbits y estos se esconden en el hueco de las raíces de un árbol. Pues
está el hueco, pero no hay árbol
Después de Mount Victoria, que bajando
de allí ha sido lo de la lluvia, me he ido a un lugar llamado Te Papa
Tongarewa, que significa algo así como “Contenedor de Tesoros”. Es un museo
gratuito que se encuentra al lado del puerto y tiene unas fantásticas vistas
tanto de la ciudad como de la bahía. Su diseño arquitectónico, tanto por dentro
como por fuera, también lo hacen bastante singular, pero lo realmente importante
es que es muy innovador y al ser de gran tamaño ofrece varias exposiciones al
mismo tiempo.
A mí me han gustado particularmente
dos. La primera, llamada Te Taiao, se enfocaba en la naturaleza del país. He
podido ver entre otras cosas el mayor calamar gigante capturado y una simulación tanto
subterránea como a nivel superficie de la erupción del supervolcán del lago
Taupo. Gozada. La otra exposición que me ha gustado mucho ha sido la de Galípoli, la
batalla de la primera guerra mundial que conté en un post anterior. Me ha
gustado la forma de orientar la exposición con la cronología en el suelo según
avanzabas y muchos paneles interactivos. Y obviamente, allí estaba esa gran
frase de Ataturk de nuevo al final de la exposición.
Luego he estado dando un paseo por el puerto viendo algunas otras cosas, en particular una colección de esculturas ingeniosas y he vuelto al hotel a darme una ducha y poner una lavadora, que ya tocaba, ambas cosas 😅
Me han recomendado dos buenos sitios
para hacer catas de cerveza artesana y ante la disyuntiva de decidirme por uno,
creo que voy a optar por visitar ambos.
Para cerrar el día y dado que Wellington es llamada aquí la ciudad del viento.
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